
Estás a cinco meses de espera, a pocos centimetros de mi vientre, que cuando tengo ganas de hablar contigo toco mi ombligo y te miro como si realmente te estuviera viendo, entonces dejo la mirada perdida en alguna parte, anticipándome a tantas cosas...
Preguntándome si sabré quitarte el frió frotándote los bracitos antes de arroparte como lo hacía mi madre.... o si sabré como ella ponerte los labios en la frente y murmurar aquello de huy este niño tiene fiebre, tan solo con rozarte.
Tengo tantas ganas de conocerte mi amor.