viernes, junio 08, 2007

COMO SI...

Como si tu recuerdo emergiera del olvido olvidado, como si por un descuido te asomaras sin permiso a los confines de aquellos días.

Como si de tu boca brotara el último beso que no nos dimos, la explicación y la confesión de que lo cierto fue incierto solo porque no era el momento.

Como si tu recuerdo emergiera por descuido y se asomara como la flor que nace silvestre, lejos de una mano que le de agua, así como mi corazón. Como si fuera tan sencillo.

CARTA CON ENTREGA

"Hola, Amor.

No da tiempo a que pueda enviarte esta carta, porque ahora mismo voy a buscarte al aeropuerto, aunque ahora no lo sepas y creas que tendré trabajo, que he de ver a mi director, que he de llevarle las correcciones. Me encantará ver tu sonrisa mientras ladeas la cabecita y me regañas con poca fe, justo antes de darme el cielo al pasar tus brazos por mi espalda.

Seguramente esta será la segunda sorpresa, cuando deslice este sobre y lo meta justo en tu cartera, y no lo descubras hasta que entres a casa y yo ya me haya alejado por la avenida a concluír mi trabajo, sin tráfico a estas horas, disfrutando de la música, los paisajes y el eco de tu perfume en el asiento.

Tan sólo quiero decirte algo, algo que me ha acompañado en esta semana que me ha faltado amanecer pegada a tu nuca.

No te he echado de menos, porque te llevo conmigo, porque estoy a tu alrededor como un fantasma amable, porque es en mi pecho donde se queja con voz grave el agua cada vez que la vida agita tu cántaro, allá donde estés.

Pero he extrañado terriblemente la sensación esa, cada vez que me miras un segundo antes de decirme algo, me ha faltado como el aire ese vértigo que me zarandea cada vez que te quedas mirando mis labios por un instante, justo antes de besarme. Los poros de mi piel están felices porque vuelves pronto, para llenarlos de ti.

Esta noche eres mío, serás mi plato de postre acabado y yo tu niña golosa y hambrienta. No me digas que es de mala educación lamer los platos, porque contigo pierdo la compostura, la vergüenza y el sentido.

Que descanses y hasta la noche cielo..."

miércoles, junio 06, 2007

SERPIENTE

Verás, cuando te muerde una serpiente dicen que rápidamente hay que sorber donde el mordisco, succionar la sangre con el veneno y escupirlo rápidamente.

Es como cuando llevas caminando todo un día y tienes sed; y tienes hambre; y estás cansado; y entonces alguien te suelta una pregunta realmente inconveniente. Impertinente incluso. Dicen que rápidamente hay que sorber donde la pregunta y escupir la respuesta rápidamente.

No creo que por eso haya que matar a la serpiente, ni decirle, "víbora mala". Las serpientes son serpientes y si te tragas el veneno en vez de escupirlo al fin y al cabo es culpa tuya.

Yo a veces soy incapaz de escupir el veneno cuando me lanzan las preguntas inconvenientes, no por las preguntas que envenenan en si mismas sino porqué veo los pensamientos y las interioridades del que muerde.

martes, junio 05, 2007

VEN

Ven y abraza este cuerpo mío, y muerde la insolencia de esta boca que me pierde, acuna con delicadeza este latido de almas, esta línea imaginaria que ya no separa donde empieza el tuyo y donde acaba el mío.

Ven y abraza este cuerpo que se eriza con pensarte, que se estremece al sentirte y que vibra al ser acariciado por las unicas manos las tuyas.

Ven y acaríciame, ata un pequeño hilo a tu meñique y hazme volar; elevame como un papalote al viento, siénteme libre porque soy tuya y deja que caiga como una pluma ligera de nuevo en tu pecho y en tu abrazo.

ULTIMO BESO

¿Cómo construir un muro de hielo justo ahora que brotaban de noche poemas encendidos? pensar que debo cerrar el coto privado del deseo.

Justo ahora que el universo giraba más de prisa, que sentía en la nuca tu aliento, tengo que apagar la llama primitiva, como una atleta que marcha hasta otro tiempo. No he podido con los obstáculos y ahora tengo que hacer un muro de hielo.

Importaba solo jugar, no perder. Siempre vuelvo con menos medallas de las que soñaba, pero en el horizonte se preparan otras olimpiadas y habrá banderas de labios, besos y ceremonias de alumbramiento.

Y al final un fuego artificial barrerá el cielo ártico. Y hara frío y pensaremos que ningún fuego artificial puede ser sombra de la aurora boreal, esa de la magia del deseo.

Me quedo en el ártico haciendo iglus con tu recuerdo y en un trineo, te mando el ultimo beso, en definitivo, el único y verdadero.

El que derritirá iglus, icebergs y hará temblar los templos de la razón. El último beso que sin Judas la historia sería un cuento.