miércoles, septiembre 03, 2008

BUSCANDOTE

Te busqué, en los vértices de mis sueños, en la cornisa más alta de mis pensamientos, en la linealidad más curva de mis desiertos, en el acantilado de mis afectos, en los ojos de quien supo ver mis defectos.
Te busqué en las calles sin gente, donde busco tus ojos, en las lágrimas de tormenta dorada, en las risas ajenas, en los labios de la noche, en los amores platónicos, en los corazones sin rostro y las caricias sin nombre.
Te busqué con mis mil ojos y mis dos mil corazones, pero quizás no existías, quizás debí inventarte, pero fué tanta mi busqueda que al abrir mis ojos y eras real, estás aquí para curar las heridas de mis pesares.

sábado, agosto 30, 2008

DIVINO NIÑO



Aunque crecimos cazando sueños de media noche, para fabricar mañanas sin reproches, hemos inventando cielos de mil colores, con corazones por estrellas y sonrisas por soles...
*Para todos aquellos que a pesar de la edad, todavía conservan al niño que llevan dentro, para ti mi divino niño.

jueves, agosto 14, 2008

NOCHES DE MIEL

Que todas las noches sean noches de boda y todas las lunas sean lunas de miel dicen los acróbatas de las palabras, los psicólogos del corazón, los que a pesar de los años cantan y sueñan, los que vuelan sin alas al son mismo de la pasión.
Porque el AMOR no es sino la medicina que sana el alma, que embriaga de sentimientos la sinrazón, la sensibilidad que nos acaricia el alma y nos roba la vida sin compasión.
Sentimiento que yo tengo y me lleva al borde de la locura, por que quiero estar en tus brazos y quedarme dormida en tu regazo por horas, por días, por años, por decadas, por siglos, así quiero estar siempre contigo en noches de miel, en nuestra luna de bodas.

lunes, julio 21, 2008

LEER ANTES DE BESAR

Principe azul si entras y me encuentras dormida, ¡no me beses!, aunque lo necesite no lo hagas, aunque podrías abrazarme en el primer respiro de la mañana y seré tu recompensa a toda esa búsqueda por el mundo, abriré mis ojos cuando este totalmente despeinada y sin gota de maquillaje; luego no me hagas mucho caso porque soy muy caprichosa y podría aburrirme de tus atenciones.

Tengo que decirte algo: Quizás escuchaste el rumor de mi perversión, aunque a todo esto no estoy acostumbrada, a esto no se jugar, ni siquiera lo he vivido, sólo me lo invento en el sueño eterno, y así pasan mis días, mis noches, mi juventud, mi mente en reposo.

Tierno Principe: Lamento decirte que no soy la cenicienta, aunque la zapatilla que portas sea de mi medida, así que tú decides si buscas a la verdadera y me dejas en la luna tranquila, relajada, cansada y dormida.