lunes, noviembre 24, 2008

DEMENTE


Cuando
me apuñalan
tus palabras,
tus silencios,
tus desdenes.

Entonces
me canso de gritar
lo que siento.

No tomo el borrador
de la memoria
porque no puedo hacerlo

Y quiero mandar
todo al carajo,
pienso en tus ojos y
me olvido del enfado.

Finjo demencia,
tomo mis sentimientos
y los escondo.

Poco a poco
los voy
ocultando.

Esperando
que algún día
no me duelan.

Y así me voy
alejando de todo
y de ti.



Me bajo de la nube de mediocridad...

BAJO MIS PIES


Bailo sobre tus pies y ellos me dirigen a cada paso, ni siquiera hago el esfuerzo porque tus pasos me guían y me transportan a ojos cerrados. Como si pusiera el piloto automático, escapo del murmullo y acuden a mi mente palabras sueltas y desordenadas. Jugo de frutas por ejemplo y acude a mi boca el sabor de la tuya azucarada, y eso me lleva a la palabra pestaña y ésta me transporta a tus ojos; donde me pierdo como quien se asoma a un pozo.

Entonces me siento una abeja que tomo miel en algun lugar que es cualquier cosa menos un panal. ¿Dije panal? y esa palabra me trasporta a las flores de mi jardín que me recordó que un domingo de estos les doy su podadita y abonada.

La palabra domingo; los domingos me llevan hasta a ti... a la resaca de amor de aquel domingo, a regresar de nuevo aquel lugar de ensueño, donde me desnudaste para que aprendiera si cabe a vestir mi alma. Aun puedo sentir con esa palabra bajo los pies la arena de esa playa donde estuvimos esa tarde, el sonido de un plato me distrae, para llevarme aquella cocina en la cabaña.

A veces escapo del murmullo y acuden a mi mente palabras desordenadas; manzanas, sabanas, cereal, abrazos, besos, huecos por donde se filtran los sentidos para darle sentido a todo.

Entonces oigo el sónido del teléfono, el ruido de los universitarios al revelarse contra el murmullo y la palabra “publicaciones buenos días” me devuelve al cuerpo como si se activara el piloto automático debajo de mis botas; como si nadie supiera que bajo el murmullo las suelas de mis botas me sujetan toda; y a mi trapecio; como si fueran las únicas que me delataran.

jueves, noviembre 20, 2008

CAPRICHO

A veces mi capricho es de querer vivir despacio, de poder pasear creyendo estar en una estampita, en una de esas postales que venden para los turistas.

A veces se me antoja fantasear con la idea de algún día comer y comer fresas y quitarme las sandalias para andar por la arena de tu mano.

Se me antoja la idea de querer abandonar todo lo que tengo y marcharme a un lugar remoto, contigo, que es lo único que verdaderamente necesito. Y por eso es el paraiso, porque no me dedico a trabajar, sino a vivir.

A veces se me antoja pensar en helados, o en tardes de invierno frente a la leña, en caldos de pollo, en calcetines de lana, en las flores de mi jardín y en la margarita recien cortada.

A veces se me antoja pensar, que pronto algun día, podré asomarme a la ventana de nuestra casa en un lugar remoto a oler jazmin a leer un libro y arrullar a mi hijo disfrutándolo y viviendo despacio cada una de sus etapas.


miércoles, noviembre 19, 2008

ASI ES LA VIDA

La vida es asi, a veces te pasan cosas buenas y otras veces prefieres encerrarte en tu habitación y quedarte ahí toda la vida.

Ahora estoy en un punto neutral, mas para bien que para mal. La felicidad eterna no existe, estoy convencida que es un estado de ánimo y como humanos siempre tenemos altibajos en la vida.

Alguna vez pensé que era feliz, pero la verdad estaba viviendo una irrealidad en todos los sentidos. Pensaba que tenia de todo. Pero no tenía nada, solo era una ilusión optica, estaba viviendo una historia que no era real o era demasiada bonita para ser real. Siempre tendre la duda.

Lo jodido fue cuando me desperte con una bofetada muy grande que me dieron sus cartas, para que no siguiera soñando despierta. ¡Ya era hora de que alguien me avisara!, ¡caramba!.

Me encontre toda llena de mierda alrededor, bueno lo que ves cuando abres la bolsa de la basura. Me costo mucho y luego me hice una experta en combatir el dolor, poco a poco fuí limpiando el patio de mi corazón para que no me quedaran restos de nostalgia, imagenes y recuerdos que no me permitían cerrar las puertas a los sentimientos que me querían transmitir los demás y seguir viviendo la vida porque como dicen todos "solo hay una".

Ahora quiero seguir soñando despierta pero con un ojo en la realidad y el otro ojo en la fantasía, todo el mundo tenemos derecho de hacer nuestras fantasías.

Solo depende de nosotros si queremos hacerlos realidad o seguir para adelante olvidándonos de nuestros sueños rotos, si alguna vez nos mintieron, si nos hicieron sentir nada, si nos usaron, es díficil llegar a superar el dolor, pero si perdonamos lo he comprobado que todo lo demás se olvida, si ya nos pasó lo peor ¿que más nos puede suceder que no superemos? y a la larga es una historia más que contar.

ASI ES LA VIDA

La vida es asi, a veces te pasan cosas buenas y otras veces prefieres encerrarte en tu habitación y quedarte ahí toda la vida.

Ahora estoy en un punto neutral, mas para bien que para mal. La felicidad eterna no existe, estoy convencida que es un estado de ánimo y como humanos siempre tenemos altibajos en la vida.

Alguna vez pensé que era feliz, pero la verdad estaba viviendo una irrealidad en todos los sentidos. Pensaba que tenia de todo. Pero no tenía nada, solo era una ilusión optica, estaba viviendo una historia que no era real o era demasiada bonita para ser real. Siempre tendre la duda.

Lo jodido fue cuando me desperte con una bofetada muy grande que me dieron sus cartas, para que no siguiera soñando despierta. ¡Ya era hora de que alguien me avisara!, ¡caramba!.

Me encontre toda llena de mierda alrededor, bueno lo que ves cuando abres la bolsa de la basura. Me costo mucho y luego me hice una experta en combatir el dolor, poco a poco fuí limpiando el patio de mi corazón para que no me quedaran restos de nostalgia, imagenes y recuerdos que no me permitían cerrar las puertas a los sentimientos que me querían transmitir los demás y seguir viviendo la vida porque como dicen todos "solo hay una".

Ahora quiero seguir soñando despierta pero con un ojo en la realidad y el otro ojo en la fantasía, todo el mundo tenemos derecho de hacer nuestras fantasías.

Solo depende de nosotros si queremos hacerlos realidad o seguir para adelante olvidándonos de nuestros sueños rotos, si alguna vez nos mintieron, si nos hicieron sentir nada, si nos usaron, es díficil llegar a superar el dolor, pero si perdonamos lo he comprobado que todo lo demás se olvida, si ya nos pasó lo peor ¿que más nos puede suceder que no superemos? y a la larga es una historia más que contar.