
"NO QUEJARSE"
Palabras andantes...
A veces se me antoja fantasear con la idea de algún día comer y comer fresas y quitarme las sandalias para andar por la arena de tu mano.
Se me antoja la idea de querer abandonar todo lo que tengo y marcharme a un lugar remoto, contigo, que es lo único que verdaderamente necesito. Y por eso es el paraiso, porque no me dedico a trabajar, sino a vivir.
A veces se me antoja pensar en helados, o en tardes de invierno frente a la leña, en caldos de pollo, en calcetines de lana, en las flores de mi jardín y en la margarita recien cortada.
A veces se me antoja pensar, que pronto algun día, podré asomarme a la ventana de nuestra casa en un lugar remoto a oler jazmin a leer un libro y arrullar a mi hijo disfrutándolo y viviendo despacio cada una de sus etapas.
Está y te acostumbras.
Te acostumbras a sus chiqueos,
Te acostumbras a cosas pequeñas.
Te acostumbras a verlo de diferentes maneras.
Te acostumbras a la manera en que dice tu nombre.
Te acostumbras a llamarlo por su nombre
Te acostumbras a que sonría y te diga cuanto le encantas.
te acostumbras a sus llamadas nocturnas y de mañana,
te acostumbras a que no le importe decir lo que siente por ti,
te acostumbras, te acostumbras, te acostumbras...
No me enseñaron a morir constantemente, ni como asumir la pérdida de tanas cosas. Ni como evitar que me partieran el alma, ni los primeros auxilios cuando mi corazón tenía una hemorragia. No me enseñaron a sufrir carajo...!
No me enseñaron como cortar cordones umbilicales y lazos que aprietan demasiado. Todo eso no me lo enseñaron y yo a veces no tengo paciencia, si, si la paciencia todo lo alcanza y yo siento el tiempo tan largo, tan indiferente y no pasa nada, la vida se me va y la paciencia se me agota más.